Información legal
Juego responsable
Última actualización: 17 de septiembre de 2026
Esta guía describe edificios, operadores y reglas de entrada. No promueve el juego, no lo recomienda y no publica nada que sirva para jugar más o mejor. Esta página está acá porque si algún lector se reconoce en lo que sigue, los teléfonos tienen que estar a mano.
Lo primero, que no es una opinión
Las casas de juego ganan dinero porque, sostenido en el tiempo, el juego devuelve menos de lo que recibe. No es un accidente ni una racha: es el diseño. Ninguna técnica, sistema, horario ni máquina cambia eso. Jugar no es una manera de resolver un problema de dinero, y usarlo así es exactamente donde empieza el daño.
Señales para prestar atención
- Jugar más tiempo o más plata de lo que habías decidido antes de entrar.
- Volver a jugar para recuperar lo perdido.
- Pedir prestado, vender cosas o usar dinero destinado a otra cosa para jugar.
- Mentir sobre cuánto jugás o cuánto perdiste.
- Dejar de lado trabajo, estudio, vínculos o sueño por jugar.
- Irritación o inquietud cuando intentás parar.
- Jugar para escaparte de la ansiedad, la tristeza o el aburrimiento.
Si varias de estas te suenan, hablar con alguien es el paso útil. No hace falta una crisis para llamar.
Dónde pedir ayuda
Publicamos solamente números que figuran en páginas de gobierno o del organismo regulador de cada país. Son gratuitos y no hace falta dar el nombre.
Portugal
1414
Linha SOS Jogador, gratuita y confidencial, días hábiles de 10 a 18. Publicada por el SRIJ, el servicio de regulación e inspección de juegos de Turismo de Portugal; la operan el ICAD y el Ministerio de Salud. Para dejar de poder entrar a las salas, se pide al SRIJ una prohibición de acceso, en persona, por correo postal o por correo electrónico.
Francia
09 74 75 13 13
Joueurs Info Service. Llamada anónima y sin sobrecosto, los siete días de la semana, de 8 a 2 de la mañana. Publicada en el directorio oficial de la administración francesa. La interdicción voluntaria de juego se tramita ante la Autorité nationale des jeux, en línea o por carta certificada; dura tres años y se renueva de manera tácita si no hacés nada.
Países Bajos
0800 2400 022
OpenOverGokken, iniciativa de la Kansspelautoriteit, las 24 horas, por teléfono o en línea. Publicada en la página de contacto del regulador. Reemplazó al anterior Loket Kansspel el 18 de septiembre de 2025: si encontrás el número viejo en alguna guía, ya no corresponde.
La autoexclusión se llama CRUKS y es la más estricta de las cuatro: el casino está obligado a consultarla antes de dejar jugar a cada persona. Dura como mínimo seis meses y durante ese plazo no la puede levantar nadie, ni siquiera el propio regulador.
Mónaco
Sin línea propia
El Principado no publica una línea nacional de ayuda al jugador. El operador de las salas muestra en su sitio el número francés de Joueurs Info Service y deriva al Centre Hospitalier Princesse Grace como recurso clínico local. Lo decimos así, sin convertir un número francés en «el número de Mónaco».
La exclusión voluntaria está prevista en el artículo 10 de la Ley 1.103 del 12 de junio de 1987 y se pide por escrito. No encontramos un formulario ni una oficina publicados.
Si estás en la Argentina
La asistencia por juego problemático depende de cada provincia y del organismo de lotería correspondiente, y no todas publican una línea de atención. Por eso no ponemos acá un número presentándolo como nacional: si buscás ayuda desde la Argentina, el punto de partida es el organismo de juego de tu provincia o tu centro de salud mental de referencia, que puede derivarte.
Cuatro límites prácticos
- Definí cuánto vas a gastar antes de entrar y llevá solo eso.
- Ponete una hora de salida y respetala aunque estés ganando.
- No juegues para recuperar. La plata perdida ya está perdida; lo que sigue es plata nueva.
- No juegues con alcohol encima ni cuando estés mal. Las dos cosas empeoran la decisión.
Edad mínima
En los cuatro países que cubre esta guía la edad mínima para entrar a una sala de juego es de 18 años, y en los cuatro se controla con documento en la puerta. En Mónaco, además, hay una regla que no tiene que ver con la edad: los ciudadanos monegascos y los funcionarios del Estado, la Comuna y los establecimientos públicos tienen prohibido jugar en los casinos del Principado.